Haikus del parque

Poemas de Mematsako Sakuda traducidos ¡y explicados! por el humilde Takeshi Kumato

GLOSA DE TAKESHI KUMATO, HUMILDE TRADUCTOR

escapa el mirlo
surges entre la bruma
tu boca es lluvia

Es de mañana, cuando la niebla aún no se ha levantado del bosque. La mujer irrumpe correteando y el mirlo, que buscaba gusanos en la tierra húmeda, huye asustado. La humedad de la mañana ha dejado perlas de agua sobre sus labios. No hay que dar crédito al ignorante filólogo Makoto Origami, que sostiene que este primer haiku describe a un hombre irrumpiendo de entre los matorrales y escupiendo.

por el sendero
tu pecho amasa el aire
rugen las fieras

La mujer corretea por un sendero, por lo que me atrevo a aventurar que se trata de un parque. Sabemos que es mujer y que corretea porque su pecho se agita al compás haciendo que el aíre se levante en torbellinos. Es una imagen tan plástica que eleva la dicha de este humilde comentarista. Aunque el ignorante filólogo Makoto Origami interpreta literalmente que la escena se ubica en un parque zoológico, este humilde glosador cree que no se trata de fieras reales, sino de los ojos lascivos de algunos hombres. Quizá el maestro Sakuda, ante la visión, haya sentido el rugido del dragón en su anciano pecho.

dos plenilunios
huyendo entre las hojas
callan las flores

Makoto Origami, ignorante filólogo, sostiene que el hombre que escupe huye del zoológico tras haber robado dos balones blancos como lunas llenas. ¡Oh, qué cabeza llena de fútbol! Siento vergüenza por haber nacido en el mismo país que este necio y me sometería felizmente al harakiri si no esperara acabar algún día ahogándolo en un estanque.

Los plenilunios que se alejan entre las hojas de las plantas que adornan el sendero no pueden ser sino las rebosantes nalgas de la corredora, cuya belleza (de la corredora o de sus nalgas o de las tres) silencian la propia belleza de las flores.

Después de estas modestas glosas me atrevo a proponer a los editores japoneses del maestro Sakuda que cambien el adusto título de estos haikus, Haikus del parque, por otro más poético “A una corredora de apretadas mallas en el parque de Joanzan”. En mi humilde opinión creo que esto ayudaría a que los jóvenes se acercaran con regocijo a la poesía del maestro.