Apólogo

MERCADILLO en Vitoria
yo caminaba
bajo los soportales
tú no llegabas

tú no llegabas nena
tú no venías
yo me salí a buscarte
cómo llovía

cómo llovía niña
cómo tronaba
como jode la lluvia
por las mañanas

por las mañanas jode
y al mediodía
mercadillo en Vitoria
yo pulmonía.