Nace el día por ti

QUÉ suavemente el tiempo te circunda.
Te deja huellas delicadas, besa
tus pómulos, rodea tu cintura,
pone flores de sueño en tu cabeza.

Las horas te acarician con ternura,
el día se adormece en tu cadera,
decae la luz sobre tu piel desnuda,
te platea la luna con pereza.

Se te enreda la edad entre las piernas
y te azula las ingles y te añade
marañas leves de pelusa tierna.

Nace el día por ti, para formarte,
para hacer con las horas tu belleza.
El tiempo te circunda y te complace.