Sumar

Yolanda Díaz al final ha dado su gran salto adelante, como el camarada Mao.

Ha presentado su supuesto movimiento ciudadano que se llama, de momento, Sumar, nombre que, dentro de las posibles operaciones matemáticas, no está mal elegido. Sumar es mejor que Restar y mucho mejor que Dividir, mientras que Potenciar hubiera sido pecado de soberbia. Lo de ciudadano podría ser por lo de cívico o tal vez por sacudirse la caspa de la alternativa: Sumar, Movimiento Popular, daría más yuyu que ver levantarse a la momia de Lenin.

Podemos ya consiguió demostrar que Podemos Restar, Podemos Dividir y hasta Podemos Hacernos la Raíz Cúbica y Multiplicarnos por Cero, así que no está mal pensado separarse de la coalición tóxica para montar otra plataforma, como la llamaban al principio, o movimiento o lo que sea. Aunque siempre pastoreado por el Partido Comunista, no sea que se separen de la recta vía y descubran que al pueblo propiamente dicho lo que nos gusta es el capitalismo, a ser posible con libertad, dinero y diversión, que somos unos simples.

Pero el movimiento, ya se ha dicho, se demuestra andando. De momento se han juramentado para «hacer un nuevo contrato social», tópico cutre de redactor político que viene a significar que aún no tienen programa, pero que lo redactarán los grupos que se vayan incorporando al Movimiento en forma de la habitual carta a los Reyes Magos: 100 folios mínimo y manifiesto de abajofirmantes.

Pero como en las elecciones andaluzas la izquierda remanente no ha conseguido ni sumarse entre ellos, las perspectivas para la ridente Yolanda, no son muy halagüeñas. A Yolanda le ha dicho Manuel Rivas, liróforo celeste, que «alguien tiene que ocuparse de la esperanza», que es una manera muy literaria de decir que la ilusión es lo último que se pierde. Yo creo que todos saben que se van a dar un barrigazo en la piscina, pero como en el camino hacia la irrelevancia pronto les va a acompañar Vox, ni tan mal.